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MISIONES Brindan energía al 42 % de la población y 60% del vital líquido a los misioneros. Diversificación, formación de dirigentes y compromiso de los asociados, salidas para evitar el precipicio De las iluminadas ciudades europeas, muchos colonizadores de Misiones debieron acostumbrarse a la oscuridad; convivir con ella e intentar con precarios sistemas lumínicos, como velas y lámparas a querosene, para aventar el peligro que acechaba a cada paso en pleno monte. Representaron, por citar, los casos de los nuevos habitantes de Eldorado y también de Oberá, donde llegaron franceses, alemanes y noruegos, con la intención de colonizarlas. Recorriendo en la actualidad la provincia es difícil imaginar una ciudad a oscuras. Para evitar tal situación, los pioneros no descansaron hasta proveer en forma adecuada el servicio energético. En Eldorado, uno de los primeros en iluminar sus propiedades fue el mismo fundador Adolfo Julio Schwelm. Con un grupo electrógeno generaba energía y permitía al sector de la administración del fundador y la radio estación a orillas del Paraná, contar con luz eléctrica. Luego se fueron gestando las cooperativas eléctricas, por impulso y desprendimiento de los pioneros. Ya, por en el año 1952, por ejemplo, en Puerto Rico se hablaba de las usinas que habían en otros pueblos como Montecarlo y Eldorado, que movían industrias, iluminaban pueblos y traían confort para el hogar. En 1958, en Garuhapé se conformó la Cooperativa de Electrificación Rural San Alberto Garuhapé Limitada, a efectos de comprar energía y distribuirla para sus asociados de esta vasta zona rural, convirtiéndose de esta manera en la primera cooperativa de electrificación rural del país. De esta manera, todas las cooperativas se concibieron por necesidad y a puro sacrifico de los asociados. Desde el auge Pero todo ese esfuerzo está en riesgo, producto de la crisis de varias entidades de servicios, tanto las prestadoras de energía como de agua potable. Surgieron con un fuerte fin social, el de brindar servicios básicos esenciales para el desarrollo, la única posibilidad de que lleguen a los asociados ; pero ese fuerte compromiso social y cooperativista, en muchos casos fueron perdiéndose. Es que dicho fin, como suelen denunciarse en muchas cooperativas en especial las eléctricas con importantes manejos de fondos, suelen transformarse de un fin colectivo a un fin personal y el resultado de la mala administración está generando muchos problemas de subsistencia. El propio gobernador Maurice Closs se preguntó “quién se queda con esa plata”, refiriéndose al pago de los socios por los servicios. También advirtió “no le pondremos una pistola en la cabeza a nadie, pero en algún momento esto se tiene que terminar. Tienen que achicar aunque sea gestualmente esa deuda”. Es que principalmente, las cooperativas que están enfrentando problemas económicos y financieros, son las que brindan el vital líquido elemento, aunque tampoco muchas eléctricas están en su mejor momento. Son 15 las cooperativas de agua potable que deben millonarios montos a la Empresa Electricidad de Misiones Sociedad Anónima. ¿En qué momento comenzó a declinar aquel empuje de los pioneros? ¿Cuándo las cooperativas ingresaron en el actual proceso de crisis? ¿Hay salidas? Las respuestas a estas preguntas formuladas por El Territorio, permiten comprender mejor la problemática del sector. Para algunos, los orígenes de las actuales dificultades radican en el mal manejo administrativo y la falta de capacitación para manejar un bien solidario; además de la politización de varias entidades, donde la pelea no es por el bien común sino por la caja chica de la entidad. “Las cooperativas que dan servicios tienen como historial que fueron cajas importantes, por eso políticamente tenían importancia”, reflexionó Oscar Geisler, presidente de la Cooperativa Eléctrica de Montecarlo Limitada, prestadora de servicios de agua y energía. “El tema es que no saben de cooperativismos, para eso se debe sentir, vivir, los políticos no tienen conocimientos, si el gobierno no les brinda ayuda, seguro que no subsisten”, dice Pedro “Tito” Zuck, antiguo dirigente cooperativista de Eldorado que se retiró cuando comenzó a interfenir la política partidaria “porque sabíamos lo que venía”. La Cooperativa Eléctrica de Eldorado Limitada (Ceel) brinda agua y energía, entre otros servicios. Carlos Weirich, dirigente cooperativista obereño, ex presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (Celo) y de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas (Face), sostiene que la politización de las entidades del tercer sector se inició a principios de los ‘80, en la transición de la dictadura militar hacia la democracia. Perspectivas Directivos actuales e históricos y funcionarios del Gobierno provincial, analizan la actualidad y cómo sostener en el tiempo a estas entidades de las cuales no se pueden prescindir, porque “sólo en prestación de agua abastece al 60 por ciento de la población misionera y en energía eléctrica al 42 por ciento”, según el subsecretario de Acción Cooperativa y Mutual, Miguel Ángel Peroni. Pero deben enfrentar desafíos. “La falta de capacitación es la principal debilidad que tienen nuestras cooperativas”, plantea el citado funcionario provincial. “Sobre todo hay aún marcadas huellas de egoísmo que todavía subsisten, en el sálvese quien pueda propio de un capitalismo salvaje; es lo que se trata de revertir con políticas de diversificación productiva para los pequeños productores y también con capacitación”. Observa que muchos asociados de las cooperativas, no saben el significado de ser cooperativistas, desconociendo sus derechos. Ocurre lo mismo en las asambleas donde sólo hay 60 socios votando y son más de mil, y con ello la representatividad es baja. Admite que también hay una responsabilidad histórica del Estado de no haber impulsado la capacitación. Realza la importancia de esas entidades como salida para los pequeños productores de Misiones. Según su parecer, “las cooperativas de servicios hicieron a esta provincia, si se quiere. En el ‘60 el Gobierno no tenía con qué afrontar, ni empresas privadas dispuestas a concretar, por ejemplo, las redes de agua potable en Eldorado, Oberá o Jardín América. Y los vecinos, sumaron mediante aporte de capital y construyeron redes. Fue un gran reto, más allá de algunas malas administraciones o falta de capacitación”. El dato Las más complicadas La Empresa Misionera Sociedad Anónima (Emsa), por falta de pago de facturas acumuladas interrumpió la última semana de noviembre y la primera de diciembre, el servicio de energía eléctrica a cuatro entidades y a otras no les llegó el corte porque estaban negociando el pago de la deuda. El monto adeudado, a valor histórico, ronda los 5.500.000 de pesos, más intereses e impuestos. De todas maneras resulta extraño ese número, porque el intendente de Concepción de la Sierra, Carlos Pernigotti, había dicho que sólo la cooperativa de Servicios de su comuna le debía a Emsa esa cifra. Para entender estas diferencias, debe señalarse que la cooperativa de Concepción comenzó con una deuda histórica de 400.000 pesos y más los intereses rondaría a cinco millones de pesos. Lo mismo sucede con la cooperativa de Andresito, que acumuló 433 boletas desde hace doce años y la deuda histórica ronda los 526.000 pesos, más la actualización de intereses se elevaría a 4.900.00 pesos. Es decir sólo estas dos cooperativas adeudan más de diez millones. Pero, en principio, Emsa les reclama la deuda de capital o histórica, quedando abierta la posibilidad de negociar luego los intereses. A pesar de ello, no todas estarían siquiera en condiciones de hacer frente a los pagos de las facturas atrasadas, lo que tornaría aún más compleja la situación, especialmente para los socios de estas entidades que sufren las consecuencias de manera directa al no tener luz y agua en forma regular. Fuente: territoriodigital.com |
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